miércoles, 4 de diciembre de 2013

El examen

   Los alumnos ya estaban sentados en sus respectivos asientos y habían empezado el examen cuando entró. El profesor le fulminó con la mirada y le señaló un asiento vacío.
   El alumno se dirigió al pupitre, pero a medio camino se chocó con una mesa, tirando al suelo la cartuchera del compañero. Pidió disculpas mientras recogía los lapices del suelo y los devolvía a la mesa, con lo que se ganó otro par de miradas fulminantes y un "shh" colectivo.
   Finalmente, el chico llegó a su pupitre, donde le esperaba su examen. Abrió la mochila intentando no hacer ruido, sacó su cartuchera y de ésta sacó un boli.
   Cuando el chico dio la vuelta al examen, vio que sólo había un ejercicio:

<<Escribe un relato (mínimo una cara).>>

   El alumno se quedó mirando el examen sorprendido, levantó la vista para mirar al profesor, que estaba escribiendo en un cuaderno, y después observó a sus compañeros. Algunos escribían como locos, otros mordían sus bolígrafos con expresiones pensativas, y otros ni siquiera intentaban hacer nada, resignándose a suspender.
   El chico volvió a mirar su examen, levantó de nuevo la vista hacia el resto de compañeros y miró su examen otra vez.
   No sabía qué hacer, y no es que tuviera la mente en blanco, al contrario, las ideas iban y venían, pero el alumno no se movía más que para levantar la vista y volver a mirar su examen.
   Finalmente, el alumno cogió su boli y empezó a escribir:

 <<Los alumnos ya estaban sentados en sus respectivos asientos y habían empezado el examen cuando entró. El profesor le fulminó con la mirada y le señaló un asiento vacío.>>


Escrito por Alicia González.